El Cañón del Nacapule, un oasis en el desierto sonorense

A solo veinte minutos de San Carlos Nuevo Guaymas en coche puedes encontrar un oasis en mitad del Desierto de Sonora. Descubre su flora y fauna y pon a prueba tu adrenalina con las opciones de aventura que ofrece este bello entorno natural.


Si vienes a San Carlos Nuevos Guaymas vas a encontrar una amplia oferta de actividades de aventura. La combinación de mar y desierto que disfrutarás en Guaymas ofrece bellos atardeceres y multiplica las posibilidades de que tus vacaciones sean inigualables. Y por si todo eso fuera poco, a solo unos minutos en coche puedes explorar la Sierra El Aguaje y sus espectaculares cañones, auténticos oasis en mitad del desierto en los que encontrarás una gran diversidad de flora y fauna. Entre estos destaca el Cañón del Nacapule, uno de los más visitados en los últimos años debido al desarrollo turístico que ha experimentado, las actividades que ofrece al visitante y la biodiversidad que acoge entre sus muros de roca.

Nacapule es un término de origen yaqui con el que esta comunidad indígena denominó a una especie de árbol endémico que se encuentra aún hoy en el cañón. Situado a veinte minutos en coche desde San Carlos Nuevo Guaymas, su acceso es apto para todo tipo de vehículos y además cuenta con un área de recepción de visitantes en el que puedes encontrar aparcamiento, zonas de descanso y baños. Desde allí se comienza la zona de sendero por la que el visitante caminará mientras descubre los ojos de agua o cuevas con los que cuenta el lugar. El Cañón del Nacapule tiene una longitud de más de un kilómetro y medio y una profundidad de trescientos metros aproximadamente. Además, en su interior la temperatura desciende entre dos y tres grados. Eso hace que posea un clima semi-tropical y en su interior se desarrollen especies que en el clima desértico no podrían hacerlo.

El Cañón del Nacapule es también uno de los cañones con mayor diversidad de la Sierra El Aguaje. En lo que respecta a la fauna podemos encontrar distintos mamíferos como el jabalí o el venado además de aves y reptiles, algunos de ellos en peligro de extinción. Destacan dos especies endémicas: el murciélago hocicudo y la ardilla chichimeca. En cuanto a la flora, el Cañón alberga más de trescientas especies, entre las que destaca el ya mencionado árbol del nacapule o las palmeras de taco y las palmeras de abanico. 

Y si eres de los que disfrutan con la adrenalina, el Cañón del Nacapule te ofrece cinco tirolesas, dos puentes colgantes y rappel. Los precios varían según el paquete que elijas, pero van desde los 100 pesos por persona que cuesta una sola tirolesa hasta los 500 pesos por persona del paquete completo que incluye las cinco tirolesas, rappel guiado, sendero aéreo a una cueva y los dos puentes colgantes por persona. Todas las actividades son aptas para todas las edades y se desarrollan en compañía de guías que van proporcionando en todo momento la información necesaria para disfrutar de la aventura con total seguridad.

Si vienes a Guaymas o San Carlos no te olvides de dedicar una mañana a disfrutar de todo lo que te ofrece el Cañón del Nacapule. Además, hay guías como Guaymas Adventures o Enrike´s Adventures que ofrecen tours con transporte y visitas guiadas para que no te pierdes ningún detalle. ¡Esto es el Cañón del Nacapule, un oasis en mitad del desierto sonorense!

 

La Casona del Bueno, tradición para el paladar.

Situado en pleno centro histórico de Guaymas, este restaurante se encuentra ubicado en una casona antigua rehabilitada. Aquí puedes disfrutar de lo mejor de la cocina tradicional mexicana acompañado de una rica agra fresca de tamarindo.


Un paseo al atardecer por las calles del centro histórico de Guaymas es toda una aventura para los sentidos. Entre coloridas casonas y  llamativos palacetes, el visitante podrá comprobar el auge económico que la ciudad vivió en la época del porfiriato. Y gracias al esfuerzo de algunos particulares por la recuperación de estas edificaciones, hoy es posible también conocerlas por dentro. Un buen ejemplo de ello es La Casona del Bueno, el negocio familiar que Doña Cristina puso en marcha hace ya más de cinco años para ofrecer al visitante lo mejor de la gastronomía mexicana en un entorno único.

A diez minutos caminando de lugares como la Plaza 13 de Julio o el Palacio Municipal, puedes encontrar este restaurante. Su fachada roja con grandes portones de madera guarda en su interior una antigua casona rehabilitada que aloja las distintas dependencias del restaurante. Tras pasar por la puerta principal destaca el patio central alrededor del cuál se distribuyen la cocina, el almacén, el comedor y los baños. En la decoración destacan las fotografías antiguas de Guaymas y algunos útiles domésticos del pasado, como las ollas de barro o las regaderas de hojalata. No faltan los manteles con tradicionales bordados mexicanos que cubren el mobiliario de madera sobre el que los comensales disfrutan del menú.

La atención al cliente, cercana y atenta, y una variada carta a un precio bastante asequible hacen que La Casona del Bueno sea una de las mejores opciones para aquellas parejas o familias que se encuentren visitando el centro histórico de la ciudad y deseen reponer fuerzas. Sus amplios espacios, el entorno restaurado y su propuesta gastronómica tradicional permiten vivir una intensa experiencia culinaria. 

En la carta el visitante puede encontrar gorditas, tostadas, quesadillas, tortas, caldos o la reconocida carne asada sonorense, entre otras propuestas. Mientras esperan el plato no faltan los totopos acompañados de una rica salsa casera, cortesía de la casa, y para tomar pueden elegir alguna de las aguas frescas que se ofrecen. Especialmente recomendada es la de tamarindo, una de las favoritas entre los clientes habituales de La Casona del Bueno. La Casona del Bueno también acoge celebraciones de bodas, fiestas de quince años o posadas navideñas con menús personalizados y ambientación para cada ocasión.

Y si eres vegetariano o sigues algún tipo de dieta en especial no dudes en consultar con tu mesero las posibilidades que tienes, ya que pueden adaptar muchas de las propuestas de las cartas a tus preferencias o necesidades. No se equivocó la propietaria de La Casona del Bueno, Doña Cristina, cuando optó por difundir la comida tradicional mexicana ante el avance de otras propuestas gastronómicas internacionales. En Guaymas, La Casona del Bueno se ha convertido ya en uno de los restaurantes más populares para probar platillos auténticamente mexicanos que son reconocidos ya como Patrimonio de la Humanidad.


Lo mejor: variedad ricas opciones a un buen precio. 

Recomendado: para familias y parejas. No se pierdan los antojitos mexicanos y los caldos.

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