Gastronomía y tradición para reconocer a las cocineras tradicionales de Sonora.


Este encuentro de cocineras tradicionales se trata de un evento cultural ante todo en el que se podrán desgustar platillos tradicionales y conocer otros aspectos de nuestras culturas prehispánicas, como la danza del venado, nos cuenta Zulma Varela.


Si mezclas las culturas milenarias de las etnias sonorenses con lo mejor de su gastronomía tradicional solo puede resultar un evento único como el que ha organizado la chef Zulma Varela. El próximo jueves 22 de febrero, la sede de ITSON Empalme acogerá el primer Encuentro de Cocineras Tradicionales de Sonora con un objetivo claro: difundir las raíces de la cultura sonorense. Para conocer más sobre el evento nos acercamos hasta su organizadora, le realizamos algunas preguntas y esto es lo que nos ha contado.

Zulma Varela, egresada del Colegio Mexicano de Gastronomía, decidió dar a conocer las raíces de la cultura sonorense desde su ámbito de trabajo y para ello escogió el municipio de Empalme, del que es oriunda. Nos cuenta que el evento tendrá como eje principal la gastronomía pero que más allá de esta lo que pretende es crear un espacio de cultura y convivencia. Prueba de ello es que al evento asistirán también artesanos, danzantes y representantes de las autoridades de las dos etnias participantes: yaquis y seris. “Se trata ante todo de un evento cultural en el que se podrán desgustar platillos tradicionales y conocer otros aspectos de nuestras culturas prehispánicas, como la danza del venado”, nos cuenta.

Este primer Encuentro de Cocineras Tradicionales de Sonora tendrá acceso libre y dentro de él se podrán adquirir muestras de degustación y artesanías, ver una exposición fotográfica o descubrir la danza del venado. Lo recaudado se destinará al beneficio de las mujeres cocineras, quien con esmero preparan sus recetas en festividades tradicionales y otros eventos para sus familias, amigos y autoridades tradicionales. Como platillos estrellas, Zulma destaca el wakabaki, de origen Yaqui, y la manta seca, característica de la mesa seri. Explica que “el Wakabaki es un platillo elaborado a base de garbanzo, costilla de res, calabaza, papa, repollo, zanahoria y ejote, fundamentalmente, que se prepara en una olla de barro preferiblemente; por su parte, los seris nos hablan de su relación con el mar con una receta de manta seca exquisita”.

De cara a próximas ediciones que se esperan realizar, la chef y organizadora del evento quiere ir cambiando su sede con el objetivo de aglutinar a las ocho tribus que habitan en el territorio del actual Estado de Sonora. Destaca que la cocina sonorense, rica en carne, mariscos y productos del campo, tiene un gran potencial pues es una de las más tradicionales, campiranas y sabrosas a nivel nacional. “Cuando alguien viaja a un lugar busca experiencias y al final lo que se lleva es eso, los recuerdos. Nuestra cocina, que queremos fomentar más, puede satisfacer con creces esas experiencias”, destaca.

Zulma Varela, que la próxima semana estrenará un espacio radiofónico de carácter culinario en Voz Sonora (103.7 FM), agradece a todos aquellos que han hecho posible este evento, especialmente a ITSON por prestar sus instalaciones, e invita a todos a pasar una tarde agradable conociendo las raíces de las tradiciones sonorenses el próximo jueves 22 de febrero a partir de las 15 horas. Desde el equipo de Destino Guaymas le agradecemos a ella su disposición para atendernos y le deseamos mucho éxito, sabiendo de antemano que así será.

La Casona del Bueno, tradición para el paladar.


Situado en pleno centro histórico de Guaymas, este restaurante se encuentra ubicado en una casona antigua rehabilitada. Aquí puedes disfrutar de lo mejor de la cocina tradicional mexicana acompañado de una rica agra fresca de tamarindo.


Un paseo al atardecer por las calles del centro histórico de Guaymas es toda una aventura para los sentidos. Entre coloridas casonas y  llamativos palacetes, el visitante podrá comprobar el auge económico que la ciudad vivió en la época del porfiriato. Y gracias al esfuerzo de algunos particulares por la recuperación de estas edificaciones, hoy es posible también conocerlas por dentro. Un buen ejemplo de ello es La Casona del Bueno, el negocio familiar que Doña Cristina puso en marcha hace ya más de cinco años para ofrecer al visitante lo mejor de la gastronomía mexicana en un entorno único.

A diez minutos caminando de lugares como la Plaza 13 de Julio o el Palacio Municipal, puedes encontrar este restaurante. Su fachada roja con grandes portones de madera guarda en su interior una antigua casona rehabilitada que aloja las distintas dependencias del restaurante. Tras pasar por la puerta principal destaca el patio central alrededor del cuál se distribuyen la cocina, el almacén, el comedor y los baños. En la decoración destacan las fotografías antiguas de Guaymas y algunos útiles domésticos del pasado, como las ollas de barro o las regaderas de hojalata. No faltan los manteles con tradicionales bordados mexicanos que cubren el mobiliario de madera sobre el que los comensales disfrutan del menú.

La atención al cliente, cercana y atenta, y una variada carta a un precio bastante asequible hacen que La Casona del Bueno sea una de las mejores opciones para aquellas parejas o familias que se encuentren visitando el centro histórico de la ciudad y deseen reponer fuerzas. Sus amplios espacios, el entorno restaurado y su propuesta gastronómica tradicional permiten vivir una intensa experiencia culinaria. 

En la carta el visitante puede encontrar gorditas, tostadas, quesadillas, tortas, caldos o la reconocida carne asada sonorense, entre otras propuestas. Mientras esperan el plato no faltan los totopos acompañados de una rica salsa casera, cortesía de la casa, y para tomar pueden elegir alguna de las aguas frescas que se ofrecen. Especialmente recomendada es la de tamarindo, una de las favoritas entre los clientes habituales de La Casona del Bueno. La Casona del Bueno también acoge celebraciones de bodas, fiestas de quince años o posadas navideñas con menús personalizados y ambientación para cada ocasión.

Y si eres vegetariano o sigues algún tipo de dieta en especial no dudes en consultar con tu mesero las posibilidades que tienes, ya que pueden adaptar muchas de las propuestas de las cartas a tus preferencias o necesidades. No se equivocó la propietaria de La Casona del Bueno, Doña Cristina, cuando optó por difundir la comida tradicional mexicana ante el avance de otras propuestas gastronómicas internacionales. En Guaymas, La Casona del Bueno se ha convertido ya en uno de los restaurantes más populares para probar platillos auténticamente mexicanos que son reconocidos ya como Patrimonio de la Humanidad.


Lo mejor: variedad ricas opciones a un buen precio. 

Recomendado: para familias y parejas. No se pierdan los antojitos mexicanos y los caldos.

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