Historia

De Guaymas a la gobernatura de Colima: el coronel Francisco Santacruz y Escobosa

El mes de octubre de 1836 llegó a la villa y puerto de San Fernando de Guaymas  con poco más de cincuenta familias que la habitaban. Los señores Luis David, Cosme Echevarria y Charles W. Davis eran los cónsules de Francia, España y los Estados Unidos, respectivamente, en la ciudad. Unos meses atrás algunos de los vecinos más destacados se habían organizado para recaudar fondos con los que sufragar la construcción de un muelle que mejoraría las labores de desembarque de mercancías y personas e impulsaría la actividad comercial naciente. El sitio donde se construyó ese muelle actualmente es parte del estacionamiento del edificio del conservatorio y anteriormente fue ocupado por la estatua de El Pescador.

El día 4 de ese mes de octubre nació en esta pequeña villa Francisco Santacruz y Escobosa, hijo de Joaquín y María Jesús. Francisco se instruyó en la escuela de Don Buenaventura Márquez y siempre se sintió atraído por el constante ir y venir de goletas, bricks, fragatas y bergantines que arribaban o zarpaban del puerto. Siendo aún adolescente, emprendió varios viajes que lo llevaron a puertos tan distantes y lejanos como Guayaquil, en Ecuador, y Valparaíso, en Chile. Es en uno de esos viajes en los que llega un día al puerto de Manzanillo, donde se establece por poco tiempo, emigrando posteriormente a tierra adentro y echando raíces en la ciudad de Colima.

El 26 de agosto de 1857, cuando Francisco contaba con apenas veinte años, figura en la lista de personas que acompañaban al señor Manuel Álvarez, primer gobernador del Estado de Colima, cuando éste fue asesinado. Un año más tarde, el 2 de agosto de 1858 se unió en matrimonio en Colima con la señorita Clemencia Ceballos Alcaraz quien lo hizo padre de Mariana, Concepción, Carmen, Agustín, Clemencia y Francisco Santacruz y Ceballos.

En 1867 Don Ramón De la Vega gobernador de Colima, le otorgó el nombramiento de Prefecto Político de la ciudad de Colima, cargo que desempeñó hasta diciembre de 1869, cuando el Congreso colimense tuvo a bien designarlo gobernador sustituto tras la renuncia del Dr. Francisco J. Cueva. Sin lugar a dudas, la obra más significativa que realizó durante este periodo fue comisionar al Sr. Lucio Uribe para construir el teatro de la ciudad de Colima; lamentablemente ésta obra no llegó a construirse en su totalidad y permaneció en el abandono.

El 16 de septiembre de 1871 don Francisco Santacruz y Escobosa fue nombrado gobernador constitucional. Un grupo opositor en el congreso encabezado por Filomeno Bravo lo obliga a renunciar el año siguiente, a pesar de que en este breve periodo tiene lugar una intensa campaña para llevar la educación a los sitios más recónditos del estado. Santacruz se retiró a la vida privada, dedicándose a negocios relacionados con la extracción de Sal.

El día 13 de septiembre de 1880 el gobierno de la República autorizó a la Compañía Constructora Nacional Mexicana la construcción de una vía férrea que uniría al puerto de Manzanillo con Toluca, la capital del estado de México, días después, el 26, Francisco Santacruz asume nuevamente el cargo de gobernador en lo que sería su segundo mandato.

Los trabajos de la construcción del ferrocarril se iniciaron en Colima el 21 de abril de 1881. Dos meses después, el Sr. Augusto Morril, representante de la empresa constructora, celebró un contrato con Francisco Santacruz, comprometiendo al gobierno de Colima a entregar la cantidad de $1,500.00 como subsidio por cada kilómetro de vía que fuese tendido en territorio colimense. A su vez, la empresa se obligaba a que la vía quedara debidamente instalada desde Manzanillo hasta la ciudad de Colima capital de ese estado. El primer recorrido formal lo hizo una locomotora a la que se le impuso el nombre de Santa Cruz, misma que arrastró cinco carros desde el puerto de Manzanillo hasta un sitio llamado Tepalcates, cubriendo una longitud de ocho y medio kilómetros el día 4 de septiembre de 1882. Pese a esto, los trabajos del ferrocarril fueron suspendidos al poco tiempo, lo que ocasionó serios problemas económicos en la población, especialmente entre los obreros desocupados. Los ingresos en la Tesorería del Estado disminuyeron notablemente y cuando Santacruz concluyó su mandato dejó una fuerte deuda.

Francisco Santacruz fue diputado local en diversas ocasiones, regidor y presidente del Ayuntamiento de Colima. También fue senador por el estado de Colima en el período de 1884-1888. El congreso colimense decidió en septiembre de 1884 que el recientemente concluido teatro de Colima se denominara Teatro Santacruz.

Imagen: Colima Antiguo (http://www.colimaantiguo.com.mx)

En septiembre de 1891, Santacruz fue declarado ciudadano de Jalisco y en diciembre se hace cargo del poder Ejecutivo en ese estado. En agosto de 1892 se le otorga el grado de coronel de auxiliares y en diciembre asume el gobierno de Jalisco al morir el general Galván. En marzo del siguiente año, pasa a ocupar el cargo de Secretario de Gobierno. El 30 de noviembre de 1893, Francisco Santacruz asume de nueva cuenta el cargo de gobernador de Colima concluyendo en 1895 su etapa constitucional. A partir de ahí, se reelegiría indefinidamente hasta el 8 de mayo de 1902, fecha en que tiene lugar su fallecimiento. Ese día las oficinas públicas se cerraron durante tres días y el Congreso de Colima suspendió durante nueve días sus sesiones.

No cabe duda que Francisco Santacruz tuvo sus aciertos durante sus múltiples administraciones, pero tampoco se puede ocultar su implacable persecución a la prensa. Antes de morir, Francisco Santacruz se había apoderado de las salinas de Cuyutlán y de la Hacienda de la Magdalena, donde su hijo fue asesinado a machetazos como resultado de las tropelías que cometían padre e hijo contra los peones del ingenio de Quesería y las haciendas Magdalena, el Serrano, Cuyutlán y Jayamita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *